LA FARSA DE LAS LUCES ENCENDIDAS DE DÍA: MISTERIO DESVELADO

image

Una de las dudas más atroces entre las que atormentan a los automovilistas concierne las luces del coche: ¿por qué razón tienen que ser tenidos encendidos también de día? ¿Cuál es el sentido de  consumir inútilmente energía, sobre todo si en cielo brilla un sol espléndido? ¿Seguramente, no es una cuestión de seguridad, justo porqué – cuando hay sol – la luz de los faros no se nota tampoco. Alguien opina que sea una obligación consiguiente de una norma europea, al que no podemos sustraernos: pero se trata de una leyenda metropolitana, porque son de veras muchos los Países del Viejo Continente en que no hay necesidad de tener encendidos los faros de los coches de día, de España a Francia, de Gran Bretaña a Alemania, de Bélgica a Suiza.

Para tener la respuesta a este interrogante curioso, puede ser interesante hacer referencia a un libro, titulado “Un futuro sin luz?”, en el que son ilustrados además los muchos pasos que permiten deducir, calculando con una aproximación muy cercana al real, que teniendo los faros encendidos se consume más carburante: y no es justo una cantidad pequeña, visto que en media se trata de más que 40 litros por cada vehículo, por un gasto que es claramente superior a los 60 euros, imaginando que la gasolina cuesta 1,50 euros al litro. Además, cada año se asiste a un incremento porcentual bastante significativo, que varia entre el 2 y el 4%.

image

La razón de esta “estafa” debe ser identificada en el hecho de que el alternador, para asegurarse de que las luces estén en funcionamiento incluso durante las horas del día, necesita una mayor cantidad de energía. A finales de 2002, los vehículos fueron aproximadamente 37 millones y medio: el aumento general del consumo puede estar indicado en una cifra de alrededor un mil quinientos millones de galones de combustible. Las consecuencias no son sólo económicas, sino también ecológicas, en forma de emisiones de dióxido de carbono aumentaron a tres millones de toneladas.

Siempre basados en una aproximación conservadora – lo que significa que, en realidad, las cifras son mucho mayores – se puede calcular cómo y en qué medida las tasas van a influir en el consumo de combustible. Con este movimiento, en la práctica, el Tesoro ha aumentado hasta en un mil millones al año sus colecciones. No es sorprendente, por lo tanto, si la obligación de mantener las luces encendidas incluso durante el día siempre se ha mantenido, ningún gobierno ha pensado nunca para derogar la que puede considerarse a todos los efectos una medida sin sentido. En resumen, por una parte, los ingresos del gobierno sonríen, pero por otro lado, la situación del medio ambiente llora. EL ARTÍCULO CONTINÚA DE PÁGINA 2 >>>

Página 1 de 2
Loading...